12.28.2009

Testeando vida!


A veces, pierdo el equilibrio entre lo que hago y lo que pienso por ser tan impulsiva.



Ser así me puede jugar a favor o en contra, ya que no siempre sale todo como uno lo espera. Y a su vez, a veces te puede servir y a veces no. Entonces, se torna todo un poco incierto…



Pero lo curioso es que ésto lo he ido cambiado últimamente. Estoy por el contrario, demasiado pensativa con todo, analizando minuciosamente cada detalle de lo que es y de lo que podría ser. Observando objetiva y subjetivamente cada situación. Como no queriendo que se me escape ni lo más minúsculo.



Mi visión de las cosas ha ido ampliándose a lo largo de mi vida, cambiando de volumen, de color, de textura. Mis pensamientos han ido variando de sabor tanto como mis sentimientos.



Aunque estos últimos, se han mantenido mayoritariamente por debajo del margen de lo bueno, siempre preferentemente en esa laguna de depresión y oscuridad.



Hoy por hoy, y de hace mucho tiempo ya, me siento mucho más viva, claro está! Al menos, logre zafar de ese margen que me incapacitaba para avanzar en las emociones. Y los impulsos ya no están pegando más…

12.26.2009

¿Hasta dónde tenemos el control?

Soy de las personas que dan consejos ideales y justos, de esos que sirven de verdad. Pero que no logra cumplirlos consigo mismo. Siempre termino transitando cualquier otro camino, menos el indicado. Y no es que actúe mal, simplemente tomo otras decisiones que quizá no sean las más adecuadas.



Y después de mucho lastimarme los pies, de tanto tropezar, comienzo a darme cuenta que no todo lo que busco es lo que encuentro, que no todo lo que quiero es lo mejor para mi. Que no todo lo que espero es lo que me llega, ni mucho menos todo lo que sueño se haga realidad.


De repente, empezas a caer y a darte cuenta que no todo lo que cuenta es lo que haya vivido, si no también todo aquello que vivo y que de alguna manera viviré.


Y, es complicado vivir con tanta perspectiva de vida. Temo perder el control de toda situación, aunque se que a veces es mejor dejar que las cosas simplemente pasen, fluyan sin más ni menos que por su naturaleza propia. Me es difícil.


Aun sabiendo que me es imposible no pensar en todo, darle un millón de interpretaciones a las cosas, y así sucesivamente con el resto de cosas que me están adheridas al pensamiento continuo.


Aunque, las cosas se dan en su momento justo, no todas llegan sin que nos movamos. En realidad, en la mayoría debemos estar ahí, apuntando y disparando.


12.14.2009

Y yo que soy de esas que no creen en milagros, aun lo aguardo...


El tiempo pasa y, mi situación sentimental ha ido variando tanto como mi humor.



Hoy, debo admitir que aun lo extraño, no tengo razones para ocultar nada, ni menos mentirme a mi misma con que ya lo olvide, con que nada suyo quedó grabado en mi.



Claramente, estoy en esa extraña etapa en la que no quisiera volverlo a ver jamás, ni saber de él y que por momentos detesto su recuerdo en mi mente, y que por otro lado siento melancolía, extraño momentos, situaciones, detalles.



De todos modos se muy bien que la relación caduco. Que no me llenaba completamente, y que tristemente no era para mí. O así fue como lo sentí al momento final, en ese en que tuve una charla extraña, incomoda, con un millón de silencios inquietantes entre palabra y palabra. Con miradas un tanto juzgadoras y gestos vacios de contenido. Si, ya no sabíamos que decirnos, ni que respondernos. Yo al menos, intente mejorar la situación, fui de frente, dije lo que tenía para decir, que era lo que sentía en ese momento. Quede tranquila de ser transparente en el momento más indicado.



Por lo contrario, él, insistió en esquivar la conversación. Y sus palabras mas frecuentes en la discusión, las cuales me fueron inútiles, fueron “no se” con ese chasquido de labios, como diciendo “me da igual, no tengo idea, no me jodas”. La forma más cobarde y menos sutil de hacer notar que no te importa un carajo la relación, o de que al menos no te parece provechosa la charla.



Sus estúpidas escusas, y su remate final, “deberíamos darnos un tiempo”, me terminaron de convencer de que todo aquello era en vano. Que intentaba pelear contra el viento, y que tristemente él sufriría de frustración, pero yo de pena.



Aun sabiendo que ya nada volverá atrás, que nada mejorara, que no habrán perdones que aceptar, ni mucho menos disculpas que dar, que no existirá jamás la posibilidad de un cambio de su parte… habiendo escuchado perfectamente esa frase que salió de su boca y que revoto en mi cerebro por horas “no quiero que te hundas conmigo”.



En fin, aun así… luego de una despedida pésima y patética de, nos paramos y vacilamos a caminar cada uno en sentido contrario como si nunca nos hubiésemos conocido, pero por un momento nuestros cuerpos reaccionaron, se arrepintieron y en una extraña sincronización se acercaron para que nos besemos con una pasión tan amarga que duele hasta hoy, y luego el silencio...



Y, como buena masoquista que soy, continuo… pero sin esperanzas ni mucho menos interés… aguardando un milagro.



12.04.2009

Un paso hacia atras en el casillero...


Una vez más vuelvo a estar mal, vuelvo a llorar por lo mismo. Ya no aguanto más esto, de verdad me canse hace mucho tiempo de esta situación. Y los días pasan y no me ayudan en lo más mínimo. Es como si cada día me fuese dando la espalda en su transcurso, y yo sigo esperando, busco y busco y no puedo hallar.



Nuevamente caigo y me boicoteo, evito charlas, miradas, en fin evito. Me enajeno en un mundo pequeño y sin vida. Por dentro grito, pataleo y me doy contra todo, por fuera solamente me pongo irritable, insulto y no paro de llorar sin consuelo hasta el cansancio. Mi mente me acribilla, no para de dar vuelta y mas vueltas, hasta que me mareo, me dan unas extraña nauseas que provocan ese asco de vivir, esas ganas de salir corriendo del mundo y no volver al menos hasta que el temblor pase.



Pasan horas, días, semanas, meses, y todo sigue igual, igual que siempre. La soledad me invade todo el ser, es tan extraño sentirse solo y a su vez no estarlo. Me es inevitable pensar como terminara todo esto, que será de mí, cuanto más dure este sufrimiento. Cuando por fin podre ser feliz, ya a esta altura me parece tan insignificante ese termino, que aunque sea una sensación, sentimiento o emoción yo se que jamás lo viví plenamente, al menos desde que tengo conciencia, por lo tanto, es como si no existiese, el día, si es que llega, en que pueda concretar toda esa idealización de felicidad y trasladarla a mi vida quizá me de cuenta que simplemente había que dejarla fluir, sentir y abrazarla con todos los sentidos, sin ver, sin esperar nada mas de ella de lo que es.



Se que he estado muy equivocada en muchas cosas de mi vida, y de la vida misma en el mundo, pero es difícil convivir con tu ideal, tus conceptos armados por tus vivencias propias, y todas esas ideas que te has ido creando a lo largo de tu vida por experiencias ajenas, de alguna manera recolectando pedacitos de vida, intentando unirlos a la tuya, para tomarlos para tu provecho al momento de vivirlo, pero cuando te toca te das cuenta que todo es muy diferente de cómo otros lo puedan vivir, todo es muy diferente de cómo lo muestran las películas o de lo que digan los libros.



Te das cuenta que has estado queriendo armar un puzle con las piezas equivocadas, jamás ninguna encastró aunque hayas logrado colocarla a presión, tarde o temprano se zafa, y ahí se desmorona todo, como si nunca tu esfuerzo hubiese valido la pena.



Una mente invadida por información de todas las direcciones, una caja que acumula cosas infinitas en lo que va de vida. Un laberinto sin fin, sin salida, sin llegada… caminos extraños sin dirección aparente, ventanas que se cierran, puertas que se abren… un destino abierto, y al final un pasillo infinito de ser.



Es como si delante de cada desafío me construyera inmediata e inconscientemente un muro protector, pero saltarlo o no va en uno. Cada día me convenzo mas, definitivamente el peor enemigo del hombre es él consigo mismo. No paramos de atacarnos, de someternos, de castigarnos. Nos cubrimos por temores que son creados, no avanzamos por posibles cosas negativas, pero al fin y al cabo no existen, o si existen nos esperan a la vuelta de la esquina y sin previo aviso.