5.19.2010

G R A C I A S

Me equivoco una y otra vez. Como si no quisiera ver la realidad, escondida en la oscuridad, en los peores de los miedos.
Se que puedo ser muchas cosas, tengo mas defectos que virtudes, y he sufrido mas de lo que he disfrutado.
Pateo la piedra lejos, pero tarde o temprano tropiezo con ella una y otra vez.
He hecho las cosas mal, por miedo, por orgullo, terquedad, en fin por una cantidad de motivos causados por una cantidad de cosas que tengo arraigadas desde que tengo conciencia.
Y es que a mi situación ya no le encuentro salida, o al menos desde dentro de mi armadura no la logro ver.
Me has ayudado en innumerables cosas, no lo niego. Pero admito que ya mas que voluntad son las fuerzas las que me faltan para salir de este pozo lleno de mierda, que se retroalimenta al pasar los días.
Te agradezco por haber llegado en el momento en que llegaste, y por todas las alegrías que hemos podido compartir durante todos estos años.
La lucha con mis fantasmas del pasado no cesa, la lucha contra mi otro yo autodestructivo y marginal me gana siempre al final de la partida.
Me la juego y apuesto todas las fichas que me quedan por cambiar, pero primero debo asumir que el cambio primero y principal ha de ser por el bien mío, y así como consecuencia de los que me rodean.
Me cuesta tanto, pero tanto aceptarme como soy, me cuesta horrores hacer las cosas por mi bien, que ya estaba convencida de que si sigo es por las pocas razones que me mantienen con vida. Y una de esas razones sos vos.
Se que la he cagado muchas veces, que mis actitudes han lastimado, se que no seré la mejor amiga del mundo. Pero si estoy segura de algo es que, estas tan dentro mío ya que si te pierdo, morirá lo poco bueno que hay en mi. Y así, al final me terminare convirtiendo en el monstruo que tanto temí ser.
O mejor dicho en lo que alguna vez fui, en un oscuro y triste pasado. Un bicho sin rumbo, sin un sentido en la vida.
Tantas cosas me hiciste cambiar, tanto como otras situaciones que me tocaron vivir junto a vos. Y de eso agradezco un montón también. Y no hace falta que me lo hagas notar.
Tengo más que claro como son las cosas. Espere que me aceptaras como era, pero evidentemente la persona que soy lastima más de lo que ayuda. O al menos hace equilibrio en la balanza, lo bueno y lo malo.
Pero eso tampoco esta bueno, porque seria ideal poder amoldarnos cien por ciento una a la otra, sin pretender mas nada que hacernos bien, ayudarnos y disfrutar de las buenas y bancarnos en las malas.
El concepto de amistad siempre fue capcioso, hasta que me involucre contigo al pasar los meses y los años. Y me di cuenta que no es una palabra ni un concepto lo que vale, si no los hechos, las palabras sinceras, las vivencias, en fin, esa conexión especial que te hace sentir bien, que te demuestra que vas progresando junto con una persona que solo quiere hacerte bien para que le hagas bien. Y más nada.
Podría seguir, pero creo que hay cosas que son redundantes a esta altura.
Me duele que dudes de mis palabras o de mis hechos a veces, y quizás tengas tus argumentos. Los cuales incluso habré provocado. Pero creo que es como todo, son procesos de aprendizajes, de adaptaciones, de compresión y tolerancia.
Se que lo que me decís es por mi bien, y que te preocupas por mis cosas mas de lo que yo le doy importancia. Y no esta mal, solo que hace falta un click. Y quizás estaba trancado, porque siempre entendí tu postura. Pero ya sea porque no la compartía o porque pensaba diferente, seguía cometiendo lo mismo una y otra vez.
En lo mas bajo del pozo, un terremoto me sacudió, de repente me falto el aire, y las ganas de vivir como en algún entonces se fueron. Y allí quedo ese ente, esperando su final, sin fuerzas ni ganas de luchar por seguir.
Estoy mal, muy mal, y a veces me siento culpable por involucrarte en mis problemas, porque se que no estas para cargar con mas problemas de los que tenes.
Es que a veces me siento tan culpable, que nada es suficiente de lo que doy, que ya no se como actuar.
Pero eso pronto se solucionara… no cabe duda. De ahora en mas, hay ciertas cosas que están en mis manos.

5.12.2010

Razonando pensamientos

Día a día voy rompiendo viejas estructuras en mi cabeza... día a día me voy reinventando, intentando seguir mi propio camino, mis propias ideas lo mas alejadas posibles de lo establecido, intentando elegir lo que sea mejor para mi. Porque el crearte una mente propia no tiene fin, no es más que un largo proceso... Que acaba cuando dejas de respirar, cuando tu cuerpo deja de funcionar, cuando morís y todo lo que fuiste crece tanto como las galaxias... Eso es eternidad, las ideas y los pensamientos nunca mueren, no tienen final. 

Cuando abrís tu mente cien por ciento es cuando la vida mas te sorprende, y hoy por hoy me esta tocando vivir una situación que ha golpeado justo en mi sistema de ideales y ha creado una nueva posibilidad, probarme a mi misma hasta donde soy capaz de jugármela por mi felicidad. Sin importarme el que dirán, ni el si esta bien o mal visto. Intentando borrar la vaga idea de que algo es imposible sin ni siquiera haberlo probado.

Busco soluciones, no problemas. Sin embargo, la mayoría de las veces terminamos tejiendo una red de autoemboscada que termina creando problemas de tamaño tridimensional. De los cuales salimos tan lastimados como frustrados. Y todo por impulsividad, por creer que estamos haciendo las cosas bien, mientras tanto nos engañamos porque siempre sabemos, muy adentro, pero sabemos, que es lo que debemos hacer.

Entonces, de aquí en mas, reducir la presión se ha tornado una meta, sentirme mas liberada, sin apalearme tanto a mi misma, manteniendo un poco de autocontrol y de autocritica, pero lo justo. Viviendo las cosas con naturalidad, dejando todo fluir. De última, sea lo que sea que pase nunca avisa y llega cuando debe llegar con un propósito definido desde antes que suceda. La mayoría cree que esta todo escrito, dicho y pensado, otros creen que uno mismo va creando su destino. Pero a mi no me convence ninguna, extrañamente todo ocurre por un porque que tarde o temprano descubrimos, pero así como podemos presentir, no podemos predecir.

5.08.2010

Si no hay amor que no haya nada entonces

Vivir siempre tan alocadamente, en un círculo vicioso de autodestrucción. Sin límites, sin control. Donde no te importa nada, y lo único que procuras es saciar las necesidades diarias y nada mas.
Vivir acelerando sin frenar ni descender la velocidad, amortiguando golpes con la armadura que te creas, una armadura que tarde o temprano se oxida y revienta en mil pedazos dejándote completamente al descubierto.
Seguir un camino de automarginación y desinterés por la vida, yendo sin rumbo aparente hacia un destino incierto.
Vivir sin propósitos, sin metas que alcanzar, sin importarte tu vida y menos la de los que te rodean.
No distinguir entre lo bueno y lo malo, e inconscientemente siempre tirarse por lo peor.
Sometiendo el cuerpo y el alma a las peores decadencias, como buscando todo el tiempo aproximarse a la muerte, a eso que siempre temí, a eso que no se toca, a la magia de sentir esa adrenalina de sentirse mas muerto que vivo, por no decir ser un muerto en vida.
Así mismo, como bien lo describe la frase “Un pedazo de vida sin una razón”.
Todo tan deprimente y oscuro hasta que de repente te topas con sensaciones ajenas a ti, sentimientos, emociones, en fin, cosas que son mejor sentir que decir. Esas sensaciones que te hacen confundir con lo que creías ser, cosas que te hacen dudar en que si realmente te conoces.
Pues no! Descubrís que no todo esta dicho, que hay un millón de cosas por las cuales seguir, y todo así comenzó con esas sensaciones. Básicamente el amor, ese sentimiento tan poco valorado por algunos y tan deseado por otros.
Jamás me intereso, al contrario le tenia rechazo, hasta admito que temor, un temor inconsciente a pensar que puedo vivir mi vida a la par de otra en un mismo sentir.
Llego sin más, de repente, sin ser esperado ni buscado, en un momento la vida me sorprendió en una situación en que después no quería dejar de tener.
Todas las experiencias pasadas habían sido negadas, ignoradas, despreciadas por mí. Llegaba un punto que los desechaba o lastimaba sin razón alguna.
Pero esta otra situación fue diferente, me deje llevar, me venció, volví a nacer. Toco justo donde tenia que tocar. Fue poco, pero tan suficiente para curar un montón de heridas.
Aun así me equivoque, como siempre, y ayude a que terminara. A diferencia que esta vez si me importo, me toco tan profundamente que se que jamás lo voy a olvidar. Porque logro cambiar mi ser, logro provocar un cambio en mi para bien, me restauro, me sano de muchas cosas.
Sin embargo, a su paso dejo un vacío tan grande, que no podre llenar hasta que me llegue un milagro. (Aunque en ellos no crea)…
Entonces termino descubriéndome a mi misma, dándome cuenta que todo aquello que algún día pensé, que creí que era, jamás fue. Un ser tan frio, seco, y oscuro, de repente se sensibilizo y comenzó a sentir cosas buenas, dejo entrar la luz. Termine dándome cuenta que había otra persona en mi esperando ser liberada… y aunque me moleste decirlo, debo admitir que sin amor no somos nada.


Creíste que yo te seguiría
pero te equivocaste…
Yo me hice la violenta, la mujer fuerte
y hoy pago las consecuencias al fin.
Y hoy me encuentro tirada incapaz
sin ganas de vivir.
Pensando seriamente que ya no sé si voy a seguir.
Yo quise ser muy dura y me salió mal...”