¿Y porque te busco afuera? No afrontar/ esconder, ocultar lo que uno es. No es una solución... Me siento perdido y te busco. Identidad sos ese "algo" que busco fuera pero que está en mi interior!
2.21.2012
Sintiendo el filo, burlando el final.
Brusca y temblorosa inserto el cargador lleno; retraigo la corredera furiosa y amartillo sintiendo las palpitaciones llenas de emociones indefinibles y confusas. No se si estoy del todo conciente de lo que hago, el sudor humedece el frio. Y de pronto el silencio invade mi cabeza aturdiendome, haciendo que mis manos se relajen, soltando el acero destructor, dejando caer torpemente la parabellum sobre el parquet descuidado.
Mi atención se centro en otra cosa... Siento el gato maullar alrededor de su plato vacío, mejor le daré de comer, la 9 puede esperar...
Aunque elijo no elegir...
Por un instante reconozco esa imagen ante el espejo, una energia borrosa, suspendida, careciente de una fuente de alimentacion. Mi persona indefinible dentro de un envoltorio llamado cuerpo. Apaleado, por un interior autodestructivo, que anestesia lo intangible por medio de lo tangible. Somatizando involuntariamente como conector a exteriorizar lo que duele mas por dentro que por fuera, pero que calma momentaneamente ese fuego devorador del alma, dañando lo que esta afuera libera un poco de presion dañina.
Como autoimagen la mente esta cubierta por una especie de pulpo oscuro como el petroleo, negro profundo, con mil tentaculos en constante movimiento, accediendo a rincones reservados, bloqueando y desbloqueando informacion, defecando sobre los sentimientos, agudizando sensaciones, mezclando emociones. Y en el centro, muy adentro, aun se resguarda en una capsula una luz dormida, tenue casi en penumbras, languidamente titilante. Gritando inaudible, golpeando inmovil. Pero que comienza a manifestar disguto, desagrado, dando diminutas vibraciones que corren por la medula como una corriente de electricidad hormiguente y espasmódica que shockea y sacude a la vez. Descontrol involuntario peligrosamente alertante.
Contradictoriamente irónico el cuerpo es mas vulnerable que la mente, pero una simple acción que ataque algún sentido puede destruir el interior mas dolorosamente que un ataque físico.
Por concluir al menos parte de este nudo extragalactico, si no es tu momento, no es tu momento, por mas intentos y alternativas que use. Y si buscamos un poco mas adentro de todo el lío, las ganas de morir no son mas que una metáfora de vida, es matar esta forma de vida, y no matar esta vida precisamente. Es un grito desesperado por renacer, sentir vivir, y básicamente tener una razón por la que vivir...
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