No me concentro, no se que me pasa... Quizás ellos no entiendan de nada... Lloro por dentro, que me desangro. Solo me encuentro, entre tantos. Estoy cansado, y naufrago... Soy mi refugio cuando me comen las horas, por no estar a solas... Tu reloj te atrapa, el tiempo enemigo... Contigo, hasta el infinito.
Se que soy uno más pero no puedo evitar sentirme casi siempre separado de los demás, por lo que dicen, lo que hacen, lo que elijen, lo que ronda en sus cabezas, los principios por los que se rigen.
Me veo ajeno y reacio a sus movidas y aunque el tiempo y el espacio pongan cerca nuestras vidas nuestros caminos se distancian lo digo con naturalidad y no con arrogancia.
Sino hablamos el mismo idioma, si les digo lo que pienso en lo mas hondo y se lo toman a broma y el diálogo es teatro barato. A ver quien suelta la mejor frase en plan niñato.
Los veo desde afuera como a través de un cristal. Al principio no entendía, hoy me parece normal.
Si no muestro interés por sus ritos, no sigo a sus líderes ni piso sus garitos.
De niño me escocia, hoy no es que me ría pero es que antes que sus vidas prefiero la mía y si no encajo, no encajo.
¿Quién quiere ser pieza en un puzzle que te arranca el corazon de cuajo?
Un vacío jamás se queda hueco. Fuerza de voluntad con vuestros proyectos. Guardo en el recuerdo que no en el olvido. Siempre presente por todo lo vivido. A veces me pierdo o no encuentro el sentido. Seguire buscando, no me di por vencido. Hay caminos que se cruzan quizás es cuestion del destino...
No hay comentarios:
Publicar un comentario