¿Año nuevo, vida nueva? No lo creo, solo es un poco de lo mismo... Mi vida no cambia de un día para otro. En realidad, la de nadie. A no ser, por un milagro, pero como no creo en ellos me es sencillamente imposible.
Pensando un poco, en que comenzó un nuevo año, una nueva década, y casualidad o causalidad justo una nueva etapa en mi vida.
Entonces, estoy reconsiderando un montón de cosas en mi vida. Hay un millón de ellas que me parecen estúpidas, me están sonando como eco en la mente, sin encontrar un hueco por donde expandir su sonido. Otras tantas simplemente me están adheridas sin ser muy cuestionadas, van conmigo sin mas.
Pero todas esas cosas que considero buenas o malas, provechosas o al pedo. No son más que detalles frente al gran problema que siempre fue en mi vida, el de no entender porque el destino o la vida misma me ha puesto a personas en el camino tan complicadas, como yo o más aún.
Como podría yo, llevar en mi espalda mis asuntos propios que tienen un gran peso y trayecto, y todavía encima los de los demás… ¿Cómo?
Nunca me voy a poder responder eso, hasta que dé por terminado mi camino de peregrinación hacia “un no se que”. Eso que todos buscamos pero que en mi caso no estoy segura que sea ni nada.
Y así, así es todo en mi vida… tan complicado! A veces soy yo, otras veces no. Pero mas allá de todo, me doy cuenta que con esto estoy diciendo mil cosas, y a su vez no estoy diciendo nada…
Por mientras, seguiré reconsiderando considerar otras cosas para mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario